3/8/11

Presentaciones

Hoy tengo una presentación de un proyecto que estamos haciendo en el trabajo. Y me doy cuenta, que pese a llevar tres meses con este tema, no es hasta que tengo que hacer una presentación en público que pongo en orden ideas y me aclaro a mí mismo muchos de los conceptos.

Y es que no hay nada para entender algo tú mismo como tener que explicárselo a alguien.

Y también es válido para los sentimientos. Cuando los expresas, llegas a saber un poquito más de ti.

Que tengáis un gran día.
Abrazos.
Óscar P.C.

1/8/11

Golpes que despiertan

"¡¡Paaff!!"
Golpe seco y fuerte en la puerta de casa. Me he despertado sobresaltado.

¡Joé! ¿Quién podrá ser? - he pensado. Y enseguida mi mente se ha ido a imaginar que un ladrón estaba en el pasillo, que estaría robando en la casa, que qué sería de mí si me encaro a él, ... En esos momentos de pasar miedo, mi tripa se enfría y mi cuerpo se vuelve rígido y cuál animal acechado, afino mis oídos para captar el más mínimo susurro.
He comprobado la hora y eran las 6.00 de la mañana y recuerdo haber pensado que era buena hora para entrar a robar a una casa, justificando mi hilo argumentativo.

Tras 3 minutos de deliberaciones, el cerebro se ha ido despertando, las neuronas haciendo sus conexiones y la sangre llevando la cantidad de sustento necesario a mi raciocinio para concluir que era el repartidor de los periódicos, que como cada santa mañana, estrella el periódico contra mi puerta con toda su energía como si en ello le fuera la vida.

No hay nada como estar informado.
Abrazos.

Óscar P.C.

9/5/11

Y con el frío llega el calor de hogar

Llega el frío.
Se nos hielan las ganas de salir a la calle mas alla del límite entre la luz y la oscuridad.
Me invade la melancolía por despedir al sol cada día tan temprano y recibir a la noche que llega siempre anticipadamente con su aire gélido.
La casa recupera su vestimenta de invierno, su atmósfera fría y húmeda que el verano había borrado de mi mente.
Todo sucede tan rápido.

Las mantas nos arropan en el sofá. Las sopas, las lentejas y los caldos cobran protagonismo en la cena. Qué bien sienta su calor. Cómo disfruto de todo lo que se come con cuchara.

Enciendo las luces blancas intermitentes que decoran la chimenea. Abrimos la sidra. La conversación fluye. Ya puede helarse el exterior, empaparse, cubrirse de granizo o soportar las ventisca. Adentro, las palabras, la sopa, la sidra y las mantas nos abrigan.

Y entonces, me viene a la mente de nuevo, que el invierno no solo es oscuridad y frío. También es hogar y recogimiento.

Abrazos.

Oscar P.C.