28/5/17

Pato a la vista

Qué mejor manera de empezar el día que subiéndome a la bici camino del trabajo, cruzar esta preciosa ciudad, atravesar el parque y que el único tráfico que me haga parar por 10 segundos sean dos cisnes negros que cruzaban el camino con su tradicional parsimonia y elegancia.

Oscar PC
Club Kookaburra



20/3/17

Diluvio (pensamiento #3)

Llueve y llueve sin parar, como si las nubes se hubieran partido en mil trozos y el agua embalsada en ellas huyera a toda prisa en torrentes violentos que parece quisieran vaciar el cielo.

El ruido de las gotas en el suelo y en los tejados, golpeando cada superficie en tiempos diferentes y distintas distancias hace que los sonidos que llegan a mis oídos sean como una orquesta pluvial.
Rayo y mil truenos.

Abro las ventanas para oírlo todo mejor, para oler, y para sentir la brisa de tormenta, esa misma que mi tía me decía de pequeño que era mala y había que evitar a toda costa. No recuerdo la razón. Pero a mí me encanta el viento de tormenta.

Y es en estos momentos de placer sensorial, en el que palpo y saboreo el poder de la naturaleza fuerte y aplastante, que me siento tan afortunado. De estar debajo del tejado sobre el que patalea la lluvia, de tener ventanas, que puedo cerrar y abrir, paredes, cobijo, agua caliente, un baño con su ducha y su maravillosa taza (imaginaos la vida sin ella), comida, calor, alguien a mi lado, té, y así podría seguir infinitamente.

Se ha calmado.
Solo por un momento.
Vuelve el rugir, la música y la brisa.

Oscar PC
Club Kookaburra



1/2/17

Dar sentido a la vida (pensamiento #2)

Cuándo: Domingo, 23 de octubre de 2016
Dónde: Castillo de Osaka, Japón.

Nada más entrar por una de las puertas del castillo, me para un hombre mayor y me señala su etiqueta que dice "Guía gratuito".

Con todo detalle, me explica lo siguiente. El pilar de madera junto al que nos encontramos, que es uno de los pilares que sustentan el pórtico, se deterioró hace tiempo en su parte baja. En vez de cambiar el pilar entero, un tronco de árbol enorme de esos que se ven por todo Japón, decidieron sustituir solamente la parte dañada. Pero en vez de cortar el pilar de forma plana y cambiar una parte por la otra, unieron los dos pilares, nuevo y viejo, con un extraño corte irregular que él llamaba misterioso. Como dos piezas de puzzle en tres dimensiones, con diferentes cortes dependiendo si miras de lado o de frente. El guía tenía hasta una pequeña réplica de bolsillo que me enseña para que lo entienda mejor.

Qué bonito es dar sentido a tu vida explicando estas historias tan curiosas e interesantes.

Hay que hacer, lo que sea que te motive, te haga feliz, pero hay que hacer, para sentir, para sentirnos vivos.

Me vi yo, de aquí a unos años, explicando a turistas y curiosos, el misterio de la la estación de mi barrio, que solo tiene un ascensor en el andén 7 de los 12 andenes que hay. Primero tengo que averiguar  yo el por qué, pero os veo allí dentro de unos años.

Oscar PC
Club Kookaburra

Mercado Maravillas


Cuándo: Madrid, 11 de Noviembre de 2016

Lugar: Mercado Maravillas. Simplemente paseando y observando tanta vida, colores, tiendas, comida y gente.

Me siento en la barra del bar a tomar una caña (así llamamos en Madrid a un vaso pequeño de cerveza) y me ponen un tapa.

- Oiga, está buenísima esta tapa (carne guisada con guisantes y patatas fritas).
- Gracias. Me alegro de que te guste cariño.

Ese cariño, dicho con esa espontaneidad, simpatía y con cariño, me llegó dentro, me hizo sonreír y sentirme tan a gusto, tan de allí.

Oscar PC
Club Kookaburra

14/2/16

Vida de Plan (serie de pensamientos, #1)

Sólo con la ingenuidad que prima en la juventud predecía yo lo que sería mi vida. A los 26 años más o menos, pensaba que terminaría el doctorado 3 años después, conseguiría una plaza fija de profesor ni más ni menos que en la misma universidad donde cursaba dichos estudios y me compraría una casa en aquel apacible pueblo pequeño al pie de las montañas al noroeste de Madrid, o en la sierra, como decimos en aquellos lares. Seriamente y genuinamente, todo esto lo daba casi por hecho.

Hasta que un día recibí un correo de mi tutor mientras estaba de estancia por mi doctorado en Estados Unidos:
"Querido Óscar:
Cuando termines tu doctorado, aquí no hay posibilidad de trabajo por el momento. Aprovecha que estás ahora allí, haz contactos y busca trabajo".

Estas no fueron las palabras exactas porque ya hace mucho tiempo de ellas y no me acuerdo, pero sí la idea. Y la verdad que le agradecí mucho que fuera tan directo y se preocupara por mi futuro.

Estas simples dos frases me llevaron a desmontar aquella vida que era sueño, y construir otra vida que está resultando ser maravillosa.

E inevitablemente y afortunadamente, sigo construyendo nuevos sueños; para quizá después derribarlos o no; y siempre creando nuevos.

La vida se transforma, y nosotros con ella. Y eso así. El momento presente es ahora: las personas a tu alrededor, los lugares donde te hallas, los sentimientos, los sueños y tus recuerdos. Y todo y todos estamos en continuo cambio, incluídos nuestros sueños.

Señores y señoras, a soñar que son dos días y disfrutar de esta vida pasajera.

Óscar PC.

10/2/16

Extrañando escribir

No me considero un escritor. He de reconocer que sí fantaseo a menudo con ser uno de ellos, y me imagino a mí mismo escribiendo la novela del siglo en un café o haciendo investigación en un archivo para mi próximo libro. Sin embargo, de las redacciones que nos mandaban escribir los profesores en primaria, algún que otro párrafo suelto en mi cuaderno de reflexiones y este blog a rachas intermitentes no he pasado.

Y lo que me llama muchísimo la atención y por lo que escribo estas líneas, es porque echo de menos escribir. Lo extrabaña tanto, que hace más o menos un mes, cuaderno en mano, me senté en el balcón de casa a escribir. El día estaba precioso. Mis abejas (tengo una colmena en el balcón) seguían su rutina ajenas a mi estado de agitación, vuelo va, vuelo viene, trayendo polen y resina en sus patitas. Lo hice durante una hora más o menos. No escribí nada que vaya a cambiar la humanidad, pero ... sí me cambió a mí. Me sentí feliz.

Saludos.
Óscar PC. 

5/2/14

Acentuando en el acento

Hoy tuve una de esas reuniones que preveía algo aburrida. El motivo es que fui elegido representante de mi departamento para organizar un simposio en el que me instituto de investigación contará al mundo un poquito de lo que hacemos aquí. Lo de aburrido es porque hasta cierto punto, creo que nuestro papel ha sido hasta ahora más representativo que realmente activo a la hora de diseñar el seminario. 

Aún así, la cosa se puso interesante cuando estábamos eligiendo candidatos a hacer presentaciones. Sugerí un nombre y noté que no hubo mucho consenso. De acuerdo. Seguimos con las nominaciones. Sugerí para otra categoría otro candidato, y cuál es mi sorpresa cuando me responden, que mis candidatos "tienen un acento (no inglés) muy marcado" y no saben si se les entenderá. Y abierta la veda, empezaron a poner más ejemplos de personas a las que no entienden por su acento. ¡Guau! Ellos lo comentaban y reían, pero yo, como persona "con acento", estaba a cuadros, o mejor dicho, a "octaedros". 
Claro, en este punto, ya pregunté:
- "No decís nada de mí porque estoy delante, ¿o es que tampoco me entendéis cuando hablo?".
A lo que respondieron que dentro de mi acento, se me entendía.
No me quedé del todo satisfecho.

Y aquí se me abre de nuevo un debate en mi mente. Efectivamente, yo tengo acento, y efectivamente, yo voluntariamente emigré de mi país a este país de habla inglesa, con lo cuál, acepto mis limitaciones: nunca llegaré a tener el nivel, o la fluidez, o la espontaneidad, o el nivel de entendimiento, como un nativo parlante. Lo sé, lo asumo. A veces me entristece perderme sutilezas, bromas, cachos de películas, qué leches me dice mi mecánico cuando hablamos por teléfono (no he logrado entenderle en 3 años), o mi torpeza en determinadas situaciones al expresarme. Asumido porque todo eso queda en algo mínimo comparado con todo lo bueno que obtengo a cambio: me encanta estar entre dos culturas, me apasiona tener un pequeño reto diario de aprender alguna palabra o expresión nueva y todo ello me mantiene vivo. Por no hablar de todo lo bueno y todas las grandes personas que este país me da.
Aún así, y aquí está el debate de todo ello, no he sido muy consciente hasta ahora de que lo quiera o no, estoy en "desigualdad de condiciones" y eso requiere un pequeño esfuerzo por mi parte. Mi primera reacción ha sido de "victimismo", pero no, odio los victimismos. Así que desde mi posición "octaedral", intento verlo desde el prisma de, esto es lo que hay, y en general las personas somos así, escuchamos a quién se expresa mejor, en este caso, a quién habla mejor. Moraleja, tengo que asumir que requiero un pequeño extra esfuerzo, que inconscientemente creo que ya lo sabía, pero hoy ha sido consciente.

Como pequeña ayuda. He notado que si hablo un pelín más despacio, mi mente tiene más tiempo para pensar y expresarme algo más fluido.

Por otra parte, he de reconocer que tener un acento me ayuda en otras situaciones, sobre todo sociales. No hay nada como abrir la boca en un evento social, para que "tu acento te delate" y alguien te pregunte de dónde eres. Es lo mejor para romper el hielo.

Un abrazo para todos.
O.


21/8/11

A la mierda (y perdón por la expresión)

¿No tenéis días que sentís que mandaríais todo a paseo? El trabajo, las tareas de la casa, las facturas, los compromisos sociales o familiares; todo, ¡todo a la mierda!, y simplemente hacer lo que me parece. Pasear por la playa, leer, ver la tele, comer, tomar un café en mi cafetería preferida, pasear por la playa de nuevo;

Cada mañana, cuando voy conduciendo camino al trabajo, siempre me invade el deseo de parar y sentarme tranquilamente en un café a saborear cada sorbo. Dedicarme a ver quién pasa, o leer tranquilamente.

En secreto siempre he admirado a aquellos personajes de la nobleza de antaño que tenían sus ingresos fijos y se dedicaban a la contemplación, a visitar parientes o amigos en la campo en Inglaterra y contarse los últimos acontecimientos de sociedad, como muchos personajes de las novelas de Jane Austen o de las obras de teatro de Oscar Wilde.

Probablemente me aburriría, pero bueno, ya se sabe, siempre se desea lo que no se tiene.

Vuelvo a trabajar. Que mirado por otro lado, es una bendición tener un trabajo, y encima un trabajo que me gusta.
Buen día.

Óscar P.C.

18/8/11

Sabor a vainilla

De repente, una compañera de la oficina, me trae un pequeño pastel de vainilla de una pastelería cercana. Se acordó que en la anterior celebración de la oficina me quedé con ganas de probar dicho pastel y se acabó antes de que pudiera llegar a él. La verdad que yo ya me había olvidad de la pequeña anécdota.

¡Qué decir que el pastel estaba buenísimo! Finas capas de hojaldre con crema de vainilla y azúcar. No he podido ni esperar a ir a por un plato y una cuchara a la cocina. Entre pecho y espalda, a grandes lametazos y poniendo perdido de migas mi escritorio y el trocito de alfombra debajo de mí, la nariz untada en amarillo claro, en parte por su longitud, parte por mi impaciencia a morder cuanto más mejor, he saboreado el pastelillo. Increíblemente bueno, de veras.

Pero no es ya el pastel, es el hecho tan bonito de acordarse de uno y comprar algo y traerlo en una cajita. Joooooooooooo, es que me he quedado sin palabras del gesto tan bonito. No sé cómo agradecerlo. Qué detallista, ¿no creéis? Le he dado las gracias ya como veinte veces, pero es que estoy emocionado.

Os deseo un buen fin de semana, lleno de sabores y buena comida.

Óscar P.C.

16/8/11

Mar y rocas

Sentados en las rocas,
viendo la inmensidad de gris azul oscuro.
De vez en cuando se divisan a lo lejos espumas blancas,
que como luceros, centellean por segundos en el inmenso mar.

Olas van, olas se alejan.
Olas rompen, olas salpican y explosionan y se rompen.
Se rompen en minúsculas gotas que repartidas por las rocas regresan
a la inmensidad para ser una de nuevo.

Olas van, se mecen.
Todo uniforme, el mar nos recuerda nuestra pequeñez, nuestra debilidad.
Él es más fuerte, más grande.

La rapaz blanca, manchas negras, vuela en círculos. Planea y se zambulle con precisión.
El viento nos acaricia.

¿Es esto felicidad? Sí en este momento, sí en este instante.
Me siento parte del universo.

Me alejo y oigo a lo lejos las olas. Todo sigue, ajeno al espectador.

Olas van, olas se alejan.
Olas rompen, olas salpican y explosionan y se rompen.

Óscar P.C.

15/8/11

Aquí, allí y en medio

A veces me inunda un triste sentimiento de soledad.
Otras veces me escondo y refugio en mí porque no quiero estar acompañado.

Pero es inevitable hacer una parada en el camino y preguntarse, ¿para quién estoy yo ahí? ¿quién está ahí para mí?

No puedo evitar comparar treinta años en la tierra que me vio nacer con tres años en la que me ve ahora mismo. En ocasiones, no puedo evitar comparar una risa, un comentario, una actitud, un beso, una familia, un abrazo en mi memoria, y sentirme algo solo.

En fin, afortunadamente, no sucede a menudo.
Abrazos.


3/8/11

Refranero Popular

Los refranes populares encierran pequeñas moralejas, filosofía e idiosincrasia de un pueblo y la naturaleza en sí de las personas.
Así que he decidido hacerles un pequeño tributo en el blog y poner uno de vez en cuando.

El primero:

"Quien no llora, no mama".

Infinidad de veces, cuanto más se proteste o queje uno, o reclame cualquier petición insistentemente, más se consigue el resultado deseado.

Saludos.
Óscar P.C.

Presentaciones

Hoy tengo una presentación de un proyecto que estamos haciendo en el trabajo. Y me doy cuenta, que pese a llevar tres meses con este tema, no es hasta que tengo que hacer una presentación en público que pongo en orden ideas y me aclaro a mí mismo muchos de los conceptos.

Y es que no hay nada para entender algo tú mismo como tener que explicárselo a alguien.

Y también es válido para los sentimientos. Cuando los expresas, llegas a saber un poquito más de ti.

Que tengáis un gran día.
Abrazos.
Óscar P.C.

1/8/11

Golpes que despiertan

"¡¡Paaff!!"
Golpe seco y fuerte en la puerta de casa. Me he despertado sobresaltado.

¡Joé! ¿Quién podrá ser? - he pensado. Y enseguida mi mente se ha ido a imaginar que un ladrón estaba en el pasillo, que estaría robando en la casa, que qué sería de mí si me encaro a él, ... En esos momentos de pasar miedo, mi tripa se enfría y mi cuerpo se vuelve rígido y cuál animal acechado, afino mis oídos para captar el más mínimo susurro.
He comprobado la hora y eran las 6.00 de la mañana y recuerdo haber pensado que era buena hora para entrar a robar a una casa, justificando mi hilo argumentativo.

Tras 3 minutos de deliberaciones, el cerebro se ha ido despertando, las neuronas haciendo sus conexiones y la sangre llevando la cantidad de sustento necesario a mi raciocinio para concluir que era el repartidor de los periódicos, que como cada santa mañana, estrella el periódico contra mi puerta con toda su energía como si en ello le fuera la vida.

No hay nada como estar informado.
Abrazos.

Óscar P.C.

9/5/11

Y con el frío llega el calor de hogar

Llega el frío.
Se nos hielan las ganas de salir a la calle mas alla del límite entre la luz y la oscuridad.
Me invade la melancolía por despedir al sol cada día tan temprano y recibir a la noche que llega siempre anticipadamente con su aire gélido.
La casa recupera su vestimenta de invierno, su atmósfera fría y húmeda que el verano había borrado de mi mente.
Todo sucede tan rápido.

Las mantas nos arropan en el sofá. Las sopas, las lentejas y los caldos cobran protagonismo en la cena. Qué bien sienta su calor. Cómo disfruto de todo lo que se come con cuchara.

Enciendo las luces blancas intermitentes que decoran la chimenea. Abrimos la sidra. La conversación fluye. Ya puede helarse el exterior, empaparse, cubrirse de granizo o soportar las ventisca. Adentro, las palabras, la sopa, la sidra y las mantas nos abrigan.

Y entonces, me viene a la mente de nuevo, que el invierno no solo es oscuridad y frío. También es hogar y recogimiento.

Abrazos.

Oscar P.C.

8/3/11

Fideos

Acabo de descubrir que la palabra equivalente a "noodles" es "fideos" en español.

Me encantan cómo los asiáticos cocinan los fideos. Ayer descubrí un restaurante de "noodles" en mi nuevo trabajo y hoy he ido a probarlo.

La nueva universidad donde trabajo es un campus mucho más grande que el anterior y aún me queda mucho por explorar. Me encanta su arquitectura de los campus universitarios. Es como si fueran pequeñas ciudades dentro de la ciudad, pero con especial atención a la interconexión de edificios. Estos puentes o túneles dan un añadido especial, laberintos que le permiten a uno ir de un lugar a otro de diferentes maneras y que son ideales para explorar.

Resultado, hoy fui al restaurante y los fideos estaban exquisitos.
Se trabaja mucho mejor con la tripa llena. Además, estuve acompañado. Fui con mi jefa, que por lo poco que la conozco, es un tipa estupenda y divertida.

Abrazos.
Óscar

22/2/11

Jorge Manrique

Tras el comentario de Amanda (Chicacisne) al artículo de ayer en el que decía que el autor de "Canto Cósmico", Ernesto Cardenal, decía que "nuestras lágrimas son el mismo mar", me vino a la memoria Jorge Manrique, y en concreto una parte de las "Coplas por la muerte de su padre" en las que decía "nuestras vidas son los ríos".

De repente me volvieron a la mente imágenes de la clase de literatura en el colegio, aprendiendo y recitando poesías de memoria, intentando descifrar lo que los poetas nos transmitían. Me acordé de lo que la profesora de lengua y literatura de segundo de BUP (Bachillerato Unificado Polivalente) llamaba "comentario de texto", en el que teníamos que no solo explicar lo que se decía, sino los figuras literarias, el uso del lenguaje, si había alguna hipérbole, o epítetos, o símiles, o si se empleaba el imperativo, el subjuntivo, etcétera, etcétera.

Curioso que estos conocimientos que creía desaparecidos estén por ahí, vagando por mi mente.

El caso es que esto me ha servido para reencontrame con Jorge Manrique (1440-1479). Os dejo las tres primeras coplas de las que escribió tras la muerte de su padre. Como ayuda, "recordar" tiene en castellano antiguo el significado de "despertar". Os animo a leer el resto y a interpretarlas juntos. Abajo os pongo mi interpretación de la segunda copla, que tengo alguna dificultad por si tenéis tiempo de entreteneros un rato conmigo.

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se viene la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.

Pues si vemos lo presente
cómo en un punto se es ido
y acabado,
si juzgamos sabiamente,
daremos lo no venido
por pasado.
No se engañe nadie, no,
pensando que ha de durar
lo que espera,
más que duró lo que vio
porque todo ha de pasar
por tal manera.

Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos,
y llegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.

[...]
La segunda copla, en la que habla del presente en los tres primeros versos como algo que es un punto y se acaba en seguida. Y entonces, cuando dice "si juzgamos sabiamente, daremos lo no venido, por pasado", mi interpretación es que el futuro, lo no venido, también va a pasarse muy rápido. Seguidamente, puede que diga que no nos engañemos pensando que vamos a durar mucho, que lo único que tenemos seguro de nuestra vida es lo que ya vivimos o "vimos". ¿Alguna otra interpretación?

Un abrazo.
Óscar P.C.

¿Por qué nos atrae tanto el agua?

¿Qué nos atrae del agua? En particular, ¿qué nos hace querer pasar un día frente al mar, cenar en un restaurante con vistas al océano, pasear frente a la ribera del río o hacer una merendola en la orilla de un lago? ¿Qué es lo que nos hace sentirnos tan atraídos hacia cualquier forma de acumulación de agua?
¿Es su uniformidad e intensidad? Miles de billones de idénticas moléculas unidas, formando una de las amistades más satisfactorias de la tabla periódica: dos átomos de elemento hidrógeno (H2) y uno de oxígeno (O).
¿Causaría el mismo efecto en nosotros si en vez de agua fueran otros elementos: Ríos de plata (Ag), anaranjados lagos de metano (NH4) o mares amarillos de azufre (S)? Creo que sí, que en parte produciría el mismo efecto de admiración visual.
Sin embargo, nuestra interacción con el agua (H2O) es única: el agua nos limpia, nos refresca, podemos nadar en ella, y nos da vida. Y quizás sea este vital catalizador lo que realmente nos une. No sólo la vida se generó en el agua, sono que nosotros somos entre un 55 y un 78% de pura agua.
Puede que simplemente e inconscientemente nos sintamos reconocidos cuando miramos al mar o paseamos por la vereda del río.

Me gusta esta explicación, y tras tiempo de pensar, es a la única explicación pausible a la que he llegado. Mi día cambia siempre para bien cuando paseo por la orilla del mar, como hoy.

Ahora bien, existe una explicación más científica y menos romántica, y probablemente sea más acertada que la mía. Y es que los iones negativos producen relajación y aumentan el rendimiento físico y psíquico. Una muy importante fuente de iones negativos es el agua en movimiento, cualquier H2O en movimiento: la orilla del mar, una fuente, un río, la ducha de casa, ...

Así que en mi fuero interno, acepto la explicación científica, pero en mi día a día, me encanta esa otra teoría. Me fascina esa gran masa que es el mar, infinita, en movimiento, cada ola a su libre albedrío, pero realmente formando parte de un todo. Me encantan los ríos, los lagos, los peces, ... Me siento reconocido en el agua, y ojo, no por el reflejo, sino porque si nuestro planeta es único, es por ser el planeta azul.

¿Qué os atrae a vosotros del agua?
Abrazos y perdón por esta, un poco más larga de la habitual, asuencia. Gracias por los comentarios, me sentí acompañado con ellos.

Óscar P.C.

22/12/10

Pre-Nochebuena

Recuerdo un día 22 de diciembre de algún año de mis años universitarios. Estábamos dando clase y de pronto, irrumpieron en la clase un grupo de chavales con gorros de Papá Noel cantando villancicos y pidiendo al profesor que cesara de dar clase y nos fúeramos al hall a celebrar la Navidad. Dicho y hecho. Salimos todos y bajamos a unirnos a la algarabía que había en el gran hall de aquella Escuela de Teleco de Madrid de la que guardo tan bonitos y alegres recuerdos.

Lo que no logro recordar es cómo y cuándo mis amigos se unieron a mí o yo a ellos, pero compramos sidra y empezamos a brindar. Se vivía ese ambiente de animación previo a una evento importante y la gente parecía feliz. De hecho, me atrevo a asegurar que éramos felices. Charlamos, bebimos, brindamos, nos deseamos feliz Navidad y me fui a casa con una sensación de bienestar y de alegría.

Curiosamente, la Navidad despierta ese espíritu del que hablo como ninguna época del año lo hace. Ese sentimiento de vivir algo importante, de sentir que somos humanos y necesitamos compañía, amor, discusiones, riñas, ... lo que sea, pero al fin y al cabo, personas necesitadas de los demás.

Y hoy me siento igual que hace años. Con ese ánimo previo a la celebración, que incluso a veces es más bonito que el propio evento.

Sea como fuere, de nuevo os deseo lo mejor para estos días.

Abrazos.

Óscar P.C.

19/12/10

Cuestión de importancias


No sé si alguna vez os pasado que algún hecho o asunto que para ti es de gran transcendencia resulta no serlo tanto para los de tu alrededor.

Esta mañana tuve una reunión crucial con un departamento de una universidad de Sydney. Yo me había preparado mi presentación y la llevo ensayando desde el viernes. Finalmente, ayer tarde, en la comodidad y confianza del salón de mi casa, recité mis palabras y me quedé algo más tranquilo, si bien es cierto que mi único público fiel era Jonathan, que a todas luces me iba a aplaudir.

La reunión en sí fue bien. Todo se pasó más rápido de lo pensado y como siempre, estas cosas resultan algo más fáciles de lo que tu mente se había imaginado.

Al llegar de vuelta al trabajo, me faltaba tiempo para contarle a mi compañero, el cuál, al verme, me dedica un milisegundo con una típica frase de "todo bien, ¿verdad?", sin darme ni siquiera tiempo a responder porque ya había desaparecido. ¡Vaya!, me quedé ahí de pie, con mi café con leche y una cucharada de azúcar y un gesto de querer responder, "sí, fue bien, gracias", que no llegué a articular de la sorpresa de la falta de interés.
Bueno, estas cosas pasan y supongo que alguna vez ha sido al revés y he sido yo el que desapareció tras formular la pregunta retórica.
Feliz Navidad para todos. Disfrutad mucho de estos días.
Y muchas gracias a todos por leerme durante todo un año más y formar esta pequeña comunidad. Felices Fiestas.
Óscar P.C.